Receta: migas murcianas.


Hace tiempo que no colgaba una recetica, verdad? Pues el sábado, y a pesar de que la gran tormenta del siglo cayó durante todo el viernes pasado, el antojo de migas pudo más que el sol espléndido que lucía ese día. Sin más, os cuento!

Ingredientes (para 4 personas):

1 kg de harina (pero no de harina de repostería, harina para migas, vaya).
1 litro de agua
Aceite de oliva (NO EXTRA)
Sal
Cayena (2)
Ajo (6 dientes)
Ñoras (4), a ser posible, frescas, puesto que están muuuuucho más ricas (verdad David?
Cebolleta fresca (4), en su defecto, pues una cebolla grande partida en juliana.

Y la “chica”, es al gusto, puesto que le puedes echar lo que quieras (desde conejo, salchicha, magra de cerdo, uva, chocolate …). El que suscribe, le echó:

Tocino de cerdo (a ojo, partidito en cachitos)
Chistorra (a ojo)
Asadura de cordero (a ojo)
Sardinilla en salazón, partidita en cachitos (4)
Morcilla (3, al final del proceso)

Todo ello, acompañado, si puede ser, de un buen vino, en este caso fue un “Juan Gil”, excelente. Vamos a ello:

Lo primero y más necesario es una buena sartenada, nada de nimiedades. Debe ser una sartén “miguera”, de rabo largo para poder sujetarla bien. Al principio pensé que dicho utensilio digno de una cacería, no iba a encajar en el hornillo, pero con un poco de maña, la calzamos bien y al pelo.

1.- Sofreir con un buen chorro de aceite las ñoras, los ajos, las guindillas y la cebolla (o cebolletas). Retirar.

2.- Tanto los ajos como las ñoras pueden quedarse en la sartén si siguen soltando juguillo y no están “requemadillos”. Freir bien la “chicha”: tocino y chistorra. Retirar.

3.- Ahora, el turno de la asadura. Retirar.

4.- Por último, las morcillas. Intentar que no se rompan. Una vez cocinada toda la “cochambre”, podéis colar el aceite para retirar los grumos que quedan, pero yo, los dejo, que cojan más sustancia las migas.

Las sardinas se dejan para el final, ya que vienen directamente saladas.

5.- PONER EL FUEGO LENTO. Verter el agua con el aceite (si véis que se ha consumido, echar un poco más). Dejar a fuego lento hasta que empiece a hervir, para añadir la harina y darle vueltecicas hasta que haya quedado empapada del líquido de la sartén. Hacer, INSISTO (si no queréis destrozaros el brazo), a fuego lento moviéndolas de arriba abajo, de izquierda derecha, sin parar, pero sin estrés. Y así, durante +/- 1 hora y media. Lo suyo es ir turnándose como hicimos, en este caso, David y yo.

POR FAVOR, cocinar con pala de madera y, una vez que veáis se van soltando, si queréis, pasad a la rasera metálica.

Mi truco: ir tapándolas de vez en cuando durante períodos de +/- 30 segundos – 1 min, para que el líquido vaya evaporándose y las migas, cada vez más, se suelten.

Una vez estén sueltas, o a punto de, echar primero las sardinillas, y darle unas vueltas, para añadir el resto de ingredientes y darle unas vueltecicas que se vaya empapando todo de todo, y hala! Si no habéis devorado toda la cocina en el proceso, a degustar un manjar de la huerta!!!!

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