Pesadilla en la Cocina: “El chiringuito del Tío Matías”, Agua Dulce.

A mi tierra vecina que se ha ido esta semana el Maestro @albertochicote y @pesadillacocina a reflotar o más bien, desengrasar un chiringuito situado en plena playa de Aguadulce: “El chiringuito del Tío Matías”, o más bien, el “ChiriGRITO””, regentado por Pancho, un ex camarero que decidió invertirlo todo en su nuevo negocio tras viajar por media Europa “sobornando al personal”. El Chef se preparaba, hipotéticamente, para una degustación de los platicos típicos de la zona: marisquito, pescadito frito, con un toque cubano y … todo frente al mar, la mejor ventana (para mi) que uno pueda tener para trabajar.


El primo de Margot, Frankie “Seis dedos”.



La cosa pintaba muy, pero que muy fea desde el mismo momento de la presentación de los protagonistas de “Teléfono rojo, volamos hacia Moscú”. La palabra más repetida por Margot, alías “five fingers” (o una mano), fue “le gusta jodernos”, refiriéndose a la forma en que Pancho regentaba el garito. Pero claro, acto seguido, veíamos la agilidad de “Five Fingers” a la hora de engullir cañas: “esto es mejor que follar … bebo cuando tengo ganas y cuando no también”. Mal empezábamos con la “Zarina” Cocinera prima de Nicolas Cage en “Leaving Agua Dulce”.
La presentación de Pancho, no fue mucho mejor. La CODICIA nos mostraba, una vez más, como termina el “cuento de la lechera”, debiendo cerrar todos los negocios “de expansión” que montó. ¿La razón? Es que hay que currar mucho en este país … mmmmm …. Me deja qué pensar, esto.
El resto de la “crew” la formaban Lis, la pareja de Pancho, y, a la postre, aliada de Margot “FF”. ¿Algo debe fallarte cuando tu chica, embarazada, se pone de lado de tu cocinera desalinizada, no? Nadine, la camarera con excusas para todo, y con un carácter puramente Siberiano, encerrado en su mente. Y Yusimi, la que más corazón, y ganas le ponía a diario soportando los berreos del dúo “Pimpinela del Telón de Acero”. Una relación AMOR-ODIO que estaba al borde del estallido primigenio.
Y en ésas que aparecía el Maestro con la sintonía que Mitch Buchannan se pinchaba cada vez que paseaba su cuerpo, cuanto menos raro, por las playas de California, acompañado de látex y flotadores de forma vibratoria. Grandiosa la entrada de Alberto. Introduciendo de inmediato la musiquilla que todos los “cuarentones” y “cercanías”, llevamos grabada a fuerza de poliedro en el cráneo: el Tetris. Y todo para seguir dándonos pistas de a qué puzzle de berreos se enfrentaba en este reto.


“Espérameeeeee ….”



Tras una cata de la comida en la que, el Chef, tuvo que meterse en la boca, unas almejas secas submarineras practicando snorkel en aceite, una carne más pasada que la suela de mis chanclas (“Microbios”, decía “Five Fingers” que tenía la carne cruda o al punto), un cazón en adobo, sin adobo, y una paella que tarda en salir una hora y cuarenta minutos de su alambique veloz, Chicote, tenía bastante. “Cuando va pedo cocina mejor”, había llegado a decir Pancho … y una, y otra caña pasaban por el gaznate de la prima de Briggite Nielsen.
Tenía bastante con dicha cata, por lo que, ahora, tocaba la inspección de la sala de máquinas de Margot … ya lo habíamos visto en las “promos” … Creo que siempre se me ha caracterizado por decir las cosas como son, y lo que vimos ayer, para el que suscribe, solo tiene un nombre: CERDA. Consentida, sí, pero CERDA. ¡Ojo! El primer PUERCO, el amigo Pancho por saber que eso estaba así (a estas alturas de programa, el hecho de que todavía haya una cocina así, me hace sospechar “muy mucho” de las verdaderas intenciones de Panchito).
“Miro y miro, y no veo que sea para tanto.
Has tenido mala suerte de que te caiga en la cara”
 Tras comprobar la “forma de cocinar” de FF y su “alergía a la sal”(cuando probó todos los manjares que preparó el Chef, no se le vió padecimiento alguno), cómo se tira la vajilla a la basura para luego “reutilizarla”, cómo, una vez más, nos encontrábamos con una cocinera que ni probaba, ni olía (Ese “Aceite cansado“) y de cómo mandaba callar a Pancho con palmitas para espetarle un “cállate de una vez”, Chicote estalló:
CAAAAAAAAAAALMA total era lo que  anhelaba en esos escasos metros cuadrados. Llegó el punto de la limpieza, y ahí, fue donde, estoy seguro, las arcadas se repitieron en miles de hogares: desde el “Castro de Lugo” y la devota de San Pancracio no se veía tanta MIERDA. ¡¡¡Qué ASCAZO!!! Como he dicho antes, a estas alturas de emisión, solo concibo esta ASQUEROSIDAD como aprovechamiento puro y simple del programa, no solo para aprender y que te redecoren, sino para que lo limpien cual equipo de antirradiación. Lo de ayer, de otro modo, no tiene sentido. ¿Sabes que viene el programa y aún así tienes esos ríos de mierda sobre tu cabeza y sobre la comida que sirves a la gente? Si lo sabes, solo puedes tener dos motivos para no solucionarlo: o eres un cerdo y te da igual lo que vea el resto del planeta, o simplemente dices “total, si sé que cuando venga @pesadillacocina me lo van a limpiar, para qué voy a molestarme”? De uno u otro modo, está claro, ERES UN PEDAZO DE CERDO. Había grasa suficiente como para hacerle la cera brasileña a una manada de mamuts!
Visto lo visto, y tras la conversación sobre “negocios” en la que, una vez más, nos reafirmó que su problema había sido la codicia y el querer tener el nivel de vida que durante años se curró en su tierra natal, pero en un período de tiempo muy reducido en comparación, allá que nos preparábamos para supervisar el servicio.
¿Y qué se podía esperar de alguien que practica el “Vivaaaaaaaa Las Vegas” mientras que curra. Al lavabo cada dos por tres a echar un pito y una caña, pero no de las que salen por la uretra. Y eso que, el Maestro, lo había dejado claro: ORDEN, EFECTIVIDAD y CALIDAD, tres máximas en el trabajo. El que sea. Y, si me apuras, en la vida. El servicio es de lo más PATÉTICO y DESASTRE que hemos visto. Y eso que tenemos ya “el culo pelao”. El retirar los platos a los clientes y encima explicarles el por qué, decirle a un cliente que “no estoy dispuesto a escuchar majaderías”, y una serie de improperios y GILIPOLLECES de “alterao” que me hicieron pasar vergüenza en mi sofá. No podía terminar de otro modo que no fuera el careto de Alberto mirándolos como diciendo “dónde me he metido?”. 



“Quién es el dueño de esta pocilga?”



El momento “corazón de mejillón” no me alteró la “patata” en ningún momento. No por las ganas del Chef, claro está, sino porque ya llevaba muchos minutos viendo a dos personas por las que no apostaría ni aunque fuera mi última oportunidad de dejar de comer rábano podrido. Esta vez, no. No vi ni un atisbo de humildad en ellos. Al contrario. Sus miradas me decían “termina, termina que ya, cuando nos quedemos con todo arregladito, veremos qué hacemos” (Ojalá me equivoque, ojo, pero ….. me huele no mal, sino FATAL).
Y allí que nos metemos en “Esta casa es una ruina” y el momento de el “Equipo de Estallido en la Cocina”, y, una vez más, entre el equipo de remodelación y los uniformes de @chefaporter (grandes las langostas!), dejaron esa pocilga espectacular, genial y, para todo aquel que ha soñado con un chiringuito (de comida), lo más atractivo y deseable posible. ¡¡¡Chapeau!!!
Se pusieron manos al servicio con todos los medios habidos y por haber … pero estaba claro cuál iba a ser el “iter” que recorrería este nuevo “partido de almeja-playa”. A pesar de que, todo pareciera, se había redireccionado correctamente …. No,no … esta vez, sintiéndolo mucho, no deposito ni un ápice de esperanza en esta pareja. La cantidad de indicadores de que, el riesgo “BioHazard”, volverá a esa cocina eran muchos, muchísimos. Mi sensación es que va a tardar más bien poco en volver a calzarse 10 “cañas” (casi minis) y un paquete de tabaco mientras “cocina”. Que esa carne al punto que dejaba Alberto, volverá a parecerse al cartón con que hacen las cajas en Correos. Y que, la berrea, volverá. Más temprano que tarde. Es así, y así lo siento.
Vamos con los Highlights, innumerables ayer. Os invito a que dejéis los que se me pasen:
– “Estas almejas no son marineras, son SUBmarineras …” … qué modo de desperdiciar aceite para practicar snorkel culinario.
– “para mi eso es microbios … yo cocino de puta madre”, Margot “Five Fingers” sobre su modo de sacar la carne …. Al punto “repasao”.
– “si me como un rabo de toro, en la playa, no llego al agua desde aquí…”, tras ver que era el plato estrella de ese día …
– “cógete el tenedor majo …”, ja,ja,ja … para no decirle a Pancho “Trilla” Cerebros: “a ver si tienes cojones a sacarle el sabor a esto”.
– “tenéis algo vivo que nos pueda saltar encima?” … tras la inspección asquerosa de la “POCILGA”.
– “Cómo está esto? …. LE FALTA SAL … jajajajajajajaja qué grandes caras pone el Chef.
– “Tú estás acostumbrado a comer de Palacio” … “noooooo, soy de Carabanchel Alto” (ele! Como mi chica!)
– “esto (tabaco) al bolsillo y lo mismo te digo del “chupy” (poco va a tardar Five Fingers en retomar sus hábitos),
– “Coño! Ha pasado por aquí Üri Geller!! (menuda espumadera!)
– “El que mucho abarca, poco aprieta” (siempre hay que mencionar el refranero español!)
– Y aquí, el núcleo más “durito”: “En mi local, el cliente, no siempre tiene la razón, solo cuando la merece”,
– “Que se quite las escamas con los huevos”,
– “Yo aplasto al que me humilla”,
(Patético … una actitud que, por ello, insisto, me hace tener menos confianza en ellos que en político alguno)
– “Cuando yo entraba en la cocina, no discutía, no llegaba ni a hablar!” jajajajajaja, con esta frase del Chef, me acosté. Grandiosa,
– “Pégale fuego al chiringuito” …. Pues casi lo mejor que podía hacer.
Está claro que tienen que encontrar su canción del verano en forma de ACTITUD ESTRELLA. Hasta el momento, y pese a la intervención de “ChiCousteau”, me parece que, este barco, tiene fisuras que ni siete toneladas de pez de los Pitufos soldarían. Que tuviéramos que ver al Maestro sudar como en “Aterriza como puedas” para …. ¿nada? Esperemos que no ….

“No vuelvo a Almería …”
¡¡Suerte Pancho!! La primitiva ya te ha tocado una vez, espero sepas aprovecharla. Que desaparezca el “ChiriGRITO”, y de verdad, se desarrolle “EL CUBANO”.
Varios motes os dejo de ayer:
No me chilles que no te veo(da)”.
La Pimpinela del Telón de Acero”.
Lost in the chiry
¡Eso sí, Pancho no se callaba ni con una trompeta en la boca!
Y la reposición de ayer fue el restaurante de mi “amigo” Angelito Pan: Resturante Osaka de Ronda …. Podéis recordar el enfrentamiento dialéctico que tuvimos en éste, mi gili-blog. Un tío incapaz de escuchar ni a su padre!
“Ahora que se ha ido Alberto, me doy cuenta de que elegí un mal día
para dejar mis hábitos de cocinera cojonuda venida del frío”.
¡¡¡Gracias a tod@s!!!
@disparatedeJavi

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