La Picoteca, Cabo de Palos

Mi gafe con las escasas incursiones nocturnas en La Manga para echar un ratico cenando con amigos empieza a preocuparme. No sé si es simple mala suerte o que, realmente, no hay un solo sitio que merezca la pena sin “peros relevantes”. El sábado estuve en “La Picoteca“, en plena plaza de Cabo de Palos. ¿El resultado? Más que decepcionante.

No veréis fotos en este gilipost. ¡Como para hacerlas! Solo os haré una breve reseña para que entendáis el por qué de mi decepción, a priori, y enfado por “tomada de pelo”, al final. Para poneros en situación debéis pensar que se trata de la típica “tasquilla” donde echar unos quintos con los amigos. Nada de alta cocina o pescados y arroces playeros. Tasca donde elegir entre 7-10 tapas de la carta más la posibilidad de agarrarte los machos con las sugerencias variables de la casa de cuyo precio nadie te informa previamente. Todos de elaboración sencilla pero no por ello sinónimo de vulgar … a priori, insisto.

¡Brindo por las viejas tascas!

La comanda consistió en unos nachos, tataki de atún, bravas y queso frito (manchego). Para acompañar unos quintos y un rato .entre risas, me servía. Nos sorprendió la extrema rapidez con la que  nos sirvieron dichos platos, sensación eliminada del recuerdo cuando cogimos el tenedor. Esos nachos con una capa pegajosa de queso por encima que ocultaba la INEXISTENTE guarnición que supuestamente llevaban. Ni rastro de tomate, alubias, jalapeños … NADA.  “Pongo unos nachos en un plato, le echo un poco de queso fundido por encima y hala …“. El tataki de atún … más que sin fuste (no menciono el precio que el camarero nos dijo porque no quiero seguir flipando). Las bravas he de admitir que me sorprendieron porque no suelen ponerse con piel, algo que a mi, me encanta. Pero ese enamoramiento a la vista no se correspondió con sentimiento en paladar: de “bravas” nada. Quería obviar que en el plato apareció una brocheta que ninguno supimos ni quisimos investigar qué hacía allí, pero he decidido no hacerlo para mayor sinceridad en esta #giliCrónica. El queso frito manchego se me ofreció como “queso en fina tempura” … (y ahí es cuando escuchas y piensas para ti: “vamos, no me jodas chato“). Más que plano y sin gracia.

Nuestra cara estuvo a “mil jodidas millas” de parecerse a ésta al catar esas mini hamburguesas.

Hasta ahí, a pesar de la escasa calidad y trato puesto en el producto servido, fuimos omitiendo hablar de todo cuanto os he contado más de lo necesario por el hecho de que lo que importaba realmente era estar juntos hasta que, queriendo rematar el estómago con un último bocado, decidimos pedir un “Mix de mini hamburguesas” … error, craso error … no exagero si os digo que estuvimos esperando más de una hora a que las sirvieran a pesar de indicarles, pasados ya los 40 minutos, que no las queríamos. Por supuesto y como no podía ser de otro modo, no las cobraron. Yo solo di un bocado y tuve más que suficiente. Una hora para traer una hamburguesa que, si te taparan los ojos en una cata, tendrías jodido averiguar que era carne lo que tus molares trituraban.

En fin, un desastre. Y no me alegra decirlo y si me apuráis, contarlo pero, como “residente de la zona durante más de 20 años”, me agota y cabrea que la oferta gastronómica de la zona sea cada vez más cutre. Los sitios de toda la vida donde echar unas cañas y unas tapas han desaparecido o no consigo encontrarlos. Me refiero a los de antaño donde, si bien el trato y cuidado hacia cliente y producto no rozaba la excelencia, no había este descaro en servirte tapas de racionamiento bélico (el relleno de los nachos me marcó, lo admito) y calidad mínima rozando lo maligno.

Sóis libres de acudir … pero sé de uno que mientras el modus operandi sea el que vi …

@disparatedeJavi

Llamadme como queráis pero lo he contado tal cual pasó. Ni un gramo de sensacionalismo.

Comentarios

  1. Pepico dice

    Hola, Javi!! Te hago una recomendación, y si luego no te gusta, me críticas socialmente hasta que te quedes agusto!! Coge el ferry que te lleva a la Ribera desde Tomás Maestre. Cuando llegues, busca Avenida Sandoval (es la general, no hay pérdida) y pateala hacia San Javier unos 150-200 mts. A mano derecha, te vas a encontrar el Bar pijo y habas. Stop!!! No te vas a encontrar grandes elaboraciones de platos, pero si tapicas llenas de sabor y hechas como antes por gente que no pasa de los 30. Si quieres echar unos quinticos con los amigos, ese es tu sitio, por ambiente, calidad y servicio!! Saludos desde los Madriles!!!

    • dice

      En primer lugar, gracias por la recomendación (me encanta el nombre, por cierto) porque es justo eso lo que se echa de menos en La Manga como decía en el post …

      Y, en segundo, no entiendo esa entrada de “me criticas socialmente hasta que te quedes a gusto” … no sé si a ti te gusta que te tomen el pelo cuando sacas dinero de tu bolsillo o si te sobrará, pero no se trata de quemar públicamente a nadie, sino de evitar justamente eso, que nos tomen el pelo … No he adulterado absolutamente nada de lo que pasó el sábado noche … TE LO ASEGURO.

      Es más, no he sido el primero al que se lo toman en este sitio … y así me lo han hecho saber … pero vaya, insisto! Creo que a la hora de hacer recomendaciones no deberías entrar como un Miura bizco … porque puede mal interpretarse …

      Si paso por La Ribera me acordaré de ti … 😉 Un abrazo.

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