Top Chef 3, Carlota y la pintura.

#TopChef3

Madrid, junto a la Plaza Mayor, pasando por el “Gato Negro”, todo un clásico y, si no me equivoco, a la Plaza de la Paja en La Latina para empezar la primera prueba que, esta semana, traía sorpresa: no habría inmunidad. Bien montaditos los tenderetes donde cocinarían, Ripley decía estar “guay” cocinar por parejas … “Sí, sí, ahora veremos“, Alberto mirándola mientras que Luca no quería como compañeros ni a María ni a Álex “el parao”. Carlota ya adelantaba el mal rollismo que tenía con su homónimo masculino “El Planchaico”. Un nuevo programa de Top Chef nos esperaba … bien castizo … a priori.

El inventor de la croqueta de chorizo y jengibre …

La peor pareja iría directamente a la última oportunidad. ¡Toma! Dispondrían de 45 minutos para salir zumbando a mendigar los ingredientes de su plato por los restaurantes y tiendas de la zona. El que llegara 1 segundo tarde vería penalizado su tiempo de cocinar en 10 min del total de 30 del que gozarían tras sudar la chaqueta. Las parejas se eligirían por el método clásico: Negro, Montse y Carlos; Naranja, Ripley y Álex; Azul, Carlota y Oriol; Gris, Luca y Marcel; Violeta, Alejandro y Sergio y, Verde, Julio y María. Sergio se mostraba preocupado por serle jodido correr y pensar al mismo tiempo, Carlota y Oriol llegaban “a saco” al restaurante donde Montse y Carlos ya recogían sus productos y Ripley y Álex empezaban su particular guerra de estilos al no entender la primera la manzana y la anchoa en una vichyssoise. Julio, como era de esperar, se tiraba directamente en busca de vegetales y qué mejor sitio que la “tienda del Paki”. Él y Fraü acababan consiguiendo unos callos tras buscar desesperadamente un plato de guiso con el que conseguir un buen fondo para su plato. La semana que viene hay que conseguir que #yYaEstáJulio sea TT. Corría el tiempo y el equipo Naranja se daba cuenta de que su cronómetro se había parado y se desataba la histeria por no llegar en tiempo: “no quiero poner los huevos encima de la mesa …“, decía la Teniente. Todos llegaban como Gandalf, “justo cuando se lo propusieron”, y el reloj corría: “Madrid ha sido generosa“, les decía Susi.

Marcel sigue sin abrir su corazón a Luca.

El buen rollo entre las parejas reinaba (excepto la del pañuelo naranja que se enzarzaban en puerro sí, puerro no, lávamelo por favor). Carlos y Montse se daban besitos y carantoñas de madre y nieto sobón. A Oriol y Carlota, además de a Julio y María, Alberto les recordaba que debían crear un plato y no utilizar simplemente lo que ya habían traído hecho: “ya, ya, solo le vamos a dar el toquecICO de donde estamos“, decía el murcianico. Luca comenzaba su particular alegato sobre la supremacía latina frente al aburrimiento y desconfianza típicos alemanes. Jajajajaja, de los mejores momentos anoche. Todo un “telón de aceite” el que separaba a ambos cocineros: “es que no se fía un pelo de mi“, decía Maese Cámara sin faltarle razón. Sergio comenzaba a ponerse algo histérico con el tiempo para el plato y le subía la temperatura al catar las guindillas: “es una nenaza“, le decía Alejandro. Montse seguía demostrándonos su sabiduría: “si vas a cocinar a dos, tienes que ir a la par“.

Alejandro no sabía cómo controlar a su compy.

El Jurado se paseaba por los tenderetes y comenzaban las primeras #ChicoteDudas y #RonceroZás. El primer equipo en sufrirlas fue el naranja sobre la temperatura o no del preparado y Ripley les espetaba “ya estamos con pegas” … a lo que Paco Roncero le decía “no, no, con la realidad¡Zás! Sergio y Alejandro eran bautizados como los “ColiFlowers” y discutían sobre si tostar más o menos ésta. Susi le daría la razón al valenciano finalmente. Se agotaba el tiempo y Sergio seguía al borde de la histeria, Alex y Ripley discutían (otra vez) sobre si emplatar ya o no, a Montse se le rompía el huevo poché y Carlota y Oriol terminaban de preparar el homenaje a Benidorm y los mesones de carretera que nunca queremos ver. Menudo plato combinado para guiris hambrientos se sacaron para argumentar que era como ir de tapas por Madrid … telita … Pero no sería el único emplatado … “extraño” que veríamos a lo largo de la noche.

Carlota y Oriol se retrataron pero bien con el plato.

Comenzaba la cata por el equipo naranja y esa abominación de plato. “Croquetas de chorizo y jengibre no hay muchas“, decía Oriol. “A Dios gracias“, suspiraba Alberto para sentenciar diciéndole “no guardes la receta¡Zás!Solo falta haberle colocado un flan” … Una “lectura de cartilla” en toda regla que sufrió la pareja … con toda la razón, vaya. “El amor no tiene edad” era el plato de Carlos y Montse … terminaba estando algo aceitoso. La vichyssoise sin sentido de temperatura extraña y hebras de puerro hiperaseado del equipo naranja tampoco salía muy bien parado y Ripley se temía lo peor: “qué voy a hacer si me ha tocado con él? Ajo y agua“. El lomo con parmentier de la pareja desconfiada recibía el ok del Jurado. Marcel sigue estando en mi Top. Llegaba el turno para los hermanos coliflor y tanto Alberto, como Susi y Paco le daban la razón a lo expuesto antes por Sergio: ojo con las proporciones. Mucho bacalao y poco de lo demás. Quedaba el pescado solitario. La menestra de callos de Julio y María parecía no ligarle en la boca a Susi y todo quedaba listo para sentencia. El resultado de la deliberación, meridianamente claro. Las dos peores parejas fueron la naranja y azul pero fue la absurda y burda … “creación” de Oriol y Carlota la que les daba el pasaporte a jugársela y ser espectadores de la siguiente prueba.  Más free style. Ripley decía haber tenido mucha suerte (y tanto!) y Alberto le decía haberse salvado por los “pelos pero no del puerro“.

“¿Y mi morcilla alemana?”

Como “ganadores” del pasaporte a la última oportunidad, Oriol y Carlota podrían hacer un cambio de parejas para la siguiente prueba. Tras no pensárselo mucho y apoyarse en ese recurso tan socorrido desde GH1 como la “falta de afinidad”, ambos decidieron que Julio y Montse cocinaran juntos y Carlos se fuera al equipo verde con María. El andaluz no entendía nada y Carlota no dejaba lugar a dudas: “si me tengo que mojar, al que va de Marqués“. Oriol pensaba igual y añadía … “y después, Mari Paz“. Aunque el free style implica “tener para todos”.  Montse creía que Carlota debería bajar la coleta al suelo de vez en cuando y, al ver en qué consistiría la prueba, Marcel y Alex declaraban sin apuros que deberían confiar plenamente en sus parejas ante su desconocimiento absoluto de la siguiente receta. Por delante 60 minutos para presentar una reinterpretación del COCIDO MADRILEÑO.

Marcel al saber que tendría que confiar ciegamente en el cocido de Luca.

Manos al cocido. Julio decía que éste en Murcia “se hace como en tó sitio´“. De hecho, para mi gusto, es muy parecido al madrileño. La carnaca utilizada es lo que cambia sobre todo. Fraü y Planchaico hacían buenas migas aunque preparaban un puré verde que no parecía cuadrar mucho con lo pedido por el Jurado. Luca y Marcel seguían su particular guerra fría de confianza sobre si colocar más o menos gruesa la loncha de tocino en el canelón. Asistiríamos a la respuesta en bucle de Sergio ante la insistencia morcillera de Luca: “tengo que hacer para 20“. Ambas parejas, violeta y gris, se empecinaron en utilizar morcilla para el cocido cuando ésta no aparece en ningún recetario. Servido el “morcilla´s gate“. La “avaricia” de Sergio beneficiaría a Luca y Marcel finalmente. Mientras tanto, Alberto nos presentaba dos reinterpretaciones del programa: un taco de cocido con guacamole (pintaza apetecible!) y una sopa de cocido con canelón de chorizo. Ejemplos de lo que se entiende por “reinterpretación”, sobre todo el primero. Ripley veía como Paco Roncero se le echaba encima tras comprobar como le había echado pimentón y ajo a la olla … Alex confesaba haberse dejado llevar por ella por ser ecuatoriano en Madrid y provenir de Barcelona … “ah, claro, pues una de Cuenca …#RonceZás. Montse, al escuchar esto le preguntaba a Julio si él había utilizado lo mismo. Éste se reía y le decía a la “señora de Honorato”, “tú a lo tuyo“, jajajajaja.

“Tengo que hacer para 20 … tengo que hacer para 20 … Morcilla … morcillo …”

Alejandro intentaba recular y dejar la morcilla de lado pero Sergio asumía el rol de éste en la anterior prueba y ahora era él quien sembraba la tranquilidad en su compañero: “lleva morcilla, pero también lleva morcillo“. Gran argumento, sí señor, jajajaja, que no convencía al valenciano “nos van a follar“. Carlos vendía por Andalucía y su color el puré de brócoli ante el escándalo de Oriol y Julio decía a Montse cómo decorar el plato: “a mi no me gustan las cosas al lao … el verdecico sí” … jajajaja y su pareja le dejaba claro que como le tumbaran el plato “le cortaba los huevos“. Decir que, el primer sorprendido por el emplatado de esta pareja, fui yo. ¿Pero qué fue eso? Así se encargó de recordarlo Sergio varias veces. No le gustó ni esa presentación (normal) ni haberle echado algo que el cocido no lleva, lomo, olvidando su obsesión por introducir la morcilla en los libros tradicionales.

20 comensales castizos (otros no tanto) esperaban junto al Jurado para probar las creaciones. El primero en presentar su plato fue el equipo naranja y su “Sopita y tropezones” sobrada de ajo y pimentón como se preveía. El negro, Julio y Montse, presentaban una “Sábana de cocido” … aún no me creo que ese diseño saliera de él, todo hay que decirlo. El de mi tierra nos hacía echar otra buena risa con “si no me entendéis cuando hablo me explico otra vez“, jajajaja, las sonrisas de Paco Roncero y la cara de concentración de Alberto para entender su disertación, muy grandes. El “Canelón de morcillo” de Luca y Marcel pareció gustar aún con la lonchaza que el alemán preparó para el montaje. Los “coliflowers in the night”  y su “Paquetito de berza y pringá” fue una oda a la morcilla: “Tó eso negro es morcilla“, decía una comensal asustada. Finalmente, Fraü y “Planchaico” servían su “triángulo de las Bermudas“. El chiste, que no falte. Pero de sabor, gustó bastante. Turno para desenvainar los cuchillos y saber quienes acompañarían a Carlota y Oriol en la última oportunidad. Antes, Susi decía que si tuviera que elegir “una cucharada de todos, sería del equipo verde” (caretos de la pareja free style) y Paco Roncero decía que el que más le había gustado era el canelón de Luca … momentazo el de éste ante cámara. “Aguafiestas” llamó más tarde a Chicote por bajarles los humos a la realidad … “Aguamorcillas”, más bien. Maese Cámara seguía con su reivindicativo discurso latino de anoche: “y Marcel, como Santo Tomás, hasta que no lo veo no lo creo” jajajaja. El cuchillo rojo acabó en manos de Alejandro y Sergio que veía como por segunda semana consecutiva acababa jugándosela. Muy nervioso tampoco se le ve. Es evidente que cuando más seguro y confiado está es solo ante sus ideas. Montse se regocijaba …

¡Petando GAS!

Última oportunidad y … un bodegón por delante presentado por Paco Roncero “queremos que nos cocinéis arte“. La cara de Carlota al ver el zorzal cuando, minutos antes, había dejado bien claro que no quería carne de caza … un poema. Deberían utilizar todos y cada uno de los elementos que aparecían en el lienzo. Pausa publicitaria para el anuncio de “Old El Paso” … el guión … en fin … y ver a dos cocinerazos con las barquitas … De vuelta a plató Oriol nos repetía su segunda máxima a la hora de cocinar: “GAS!“. Alberto Chicote les pedía “por favor cuatro platos excelsos” en una “prueba muy bonita” y arrancaba el crono (45 minutos). Varios zorzales acabaron literalmente “desplumaos sin cabeza”, en especial, el de Carlota. “El zorzal es un pájaro muy sensible“, señalaba Susi viendo las carnicerías. “Acsión-Reacsión“, se auto alentaba Oriol. Sergio pasaba olímpicamente de las recomendaciones del Jurado y se repetía “voy a hacer mi plato” a pesar del #RonceZás (“no hace falta que lo digas, se nota que no lo cocinas hace mucho tiempo“) y Alejandro lo decía bien claro: “a mi, los demás, me la trufan, quiero pasar“.

Sergio ante los consejos del Jurado.

Llegaba la cata asesina comenzando con el “Zorzal ahumado con bellota sin prostitución que valga” de Sergio. “Si tiene un jugo bueno es el 40 ó 50% del plato“, decía Julio con razón en el almacén. El acompañamiento del plato se llevaba al pájaro por delante. Carlota y su “Pechuga de zorzal acaramelado“, previas disculpas por el plato combinado de la primera prueba, secundada por su compañero de subcreación, se perdía entre tanto azúcar. A pesar de ello, Alberto y Susi encontraron algo en él. Alejandro y su “Pajarito Frito del siglo XVII” (jajajajajaja) se quedó algo crudo. Finalmente, Oriol, presentaba su “El zorzal de mi reina” … (cof, cof!) … dejando la intriga de quién sería ella: “has hecho un trabajo de precisión relojera con el fileteado del zorzal … pero sin sabor a éste“, vino a decir Chicote. “Ver estos cuatro platos me levanta el ánimo“, finalizaba el de Carabanchel antes de la oportuna deliberación.

La familia del zorzal de Carlota …

Oriol quería “petarse a Sergio” en una eliminatoria en su estado “on fire” pero lo cierto es que tendrá que esperar, al menos, una semana más. Su plato fue el primero en dar el pasaporte a otro programa, seguido por Sergio, dejando a Carlota y Alejandro a los pies de los caballos. El valenciando vería cómo era el elegido para continuar soltando adrenalina y berridos de camino al almacén. Subidón. No pensó lo mismo free gas style mientras que la ibicenca veía su sueño truncado. Se despidió como no podía ser de otro modo, dando las gracias y deseando a sus compañeros lo mejor y pidiéndoles que lo disfrutaran. ¡Mucha suerte siempre Carlota!

Programa de subidas y bajadas y de emoción hasta el final aunque sigo con mis gilicruzadas. La promo de esta semana dejaba claro que Carlota tenía más que papeletas para llegar a la última oportunidad sabiendo que no había inmunidad. La cabecera del programa ya nos deja claro algún concursante que pisará tierras turcas … no sé … Detalles que no se entienden y que restan tensión al programa. Aún así, la competición va cogiendo cuerpo y ya se van viendo los “egos” sobre la mesa y la tensión por avanzar.

Vamos con los highlights:

– Julio dejó ayer grandes perlas “murcianico style”: “Y a éstos, no les deis nada que son muy feos, #yYaEstá“, jajajaja … o “si es que me cuesta trabajo pronunciar … pero estoy aprendiendo” … o “el chafaico de col abajo” … Paco Roncero se descojona …

En Elche, al zorzal, se le da mucho cariño antes de meterlo a la cazuela.

– la guerra fría entre la sobriedad alemana y el ímpetu latino, jajajaja, “Tienen la imagen de que somos vagos, que se la quite ya” … “soso! más que soso! ve confiando” jajajaja … hasta terminar comparando la actitud de Marcel con la desvirtud de Santo Tomás …

– “esto es lo mismo que se prepara mi prima pequeña cuando queda con sus amigas para ver por enésima vez Pretty Woman” … jajajaja … valoración del plato de Oriol y Carlota por Alberto.

– el matrimonio formado por los “coliflowers boys” …

– el bucle de Sergio con Luca … “no lo sé, tengo que hacer para 20” … automatismos … ni la cabeza de Bishop …

– los dardos de sabiduría de Montse … alguna cuenta pendiente se ve por ahí …

– “El verdecico a un lao” … “A Montse la he visto que me soltaba un capón, una hostia … voy a espabilar“, jajajajaja, Julio´s rules.

– La contundencia de Alejandro: “soy un cocinero con un par de cojones” … jajajaja Anoche hubo poderío genital ibérico de sobra en el programa con él y Luca … jajajaja

Y no veo mejor modo de acabar que la frase de Alberto Chicote, mezcla de suspense y advertencia: “No he visto todo lo que está chica lleva dentro pero se lo va a enseñar a todos sus compañeros. La semana que viene vamos a ver más cocina“. ¡Bravo por ello!

Ajo y pimentón. No lo olvidéis.

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“Fuego a tope!! Fuego a tope!!”
(Celebraciones del equipo tras otro exitazo de audiencia)

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