Top Chef 14, “Esto es la guerra”

#TopChef14

Llegó el día en que, al fin, sabríamos qué dos #concurChefs se disputarían desenvainar el sable dorado en esta Tercera Edición de Top Chef y, el programa, iba a comenzar con otra de las pruebas clásicas (y más cachondas): deberían terminar un plato empezado por Alberto, Susi y Paco. El primero los recibía con el mismo gesto que Gimli al entrar en Moria. Jugándose un privilegio supuestamente crucial, cada uno tenía su preferido y, como suele ocurrir, el cabrón de Murphy y su ley incorruptible hacían su aparición: Ripley no quería ni en pintura el plato de Chicote … pues eso, ¡zasca! Los tres se situaron frente a los cuchillos y no quisieron cambiar el orden. Marcel se enfrentaría a la preparación de Roncero y #MeLaTrufa a su paisana valenciana. A priori, una ventaja. “Mismos productos, mediterráneos, …”

Marcel decía sentirse motivado al saber que le había tocado terminar el plato de Roncero … ya … ya …

50 minutos por delante de los que, 20, serían para que el Jurado dejara a medio desarrollar la idea de su plato. Los supervivientes, al almacén a sufrir mientras tanto. Alberto daba la salida y, con Susi, corrían a la despensa a buscar los ingredientes mientras que Paco se lo tomaba “take it easy” poniendo varios cazos a cocer agua. “No me hablas que me despistas“, le decía el de Carabanchel a la ilicitana, jajajaja. Ella, tras dos ediciones, decidió marcarse un arroz, Roncero un falso risotto de calamar y Chicote al atún – en contra de lo que pensaba su pupila expectante.

Esta prueba la gana el tándem ChicoPaz“, decía Ripley mientras que Alberto se marcaba una tapita para sus compinches demostrando que iba “sobrao” con los veinte minutos. 9 minutos habían transcurrido y Susi se agobiaba porque “no había hecho nada“. Esta prueba mola mucho, sobre todo, por ver como cada cráneo puede interpretar las cosas de distintas maneras. Marcel avisaba en el almacén que si ganaba sería Mari Paz quien sufriera el privilegio argumentando que ya era hora de que corriera un poco. Parecía que el alemán se olvidaba de su trufa obsession. Parecía. Chicote lo dejaba todo listo para que la manchega solo tuviera que mirar, pensar y casi, casi, emplatar. Llegaba el momento de que entraran y se plantaran ante su mesa de trabajo. Marcel no lo veía claro y pensaba en un tartar de calamar; Ripley veía sistemas planetarios inexplorados en la mesa de Alberto en tanto que Alejandro no debía pensar mucho viendo el arroz en la mesa. Eso sí, “¿seco o meloso? Yo lo voy a hacer meloso“.

Lamentos de almendro …

Mari Paz cogía las almendras crudas sin saber si eran larvas de alien o qué. Las disponía en un mortero y ¡hala! A majar ante el sangrado de ojos de su maestro. “Cuando la he abierto y he visto eso blanquito dentro …” … Pero hija de mi vida, ¿¿¿no has visto, cogido y comido nunca una almendra cruda???? 7 minutos para el final y el paseo inquisitorio de los jueces comenzaba. “¿Majado de almendra? ¿Tataki? ¿Lima? ¿Pepino? ¿Huevas?“, jajajaja, la descarga de #ChicoteDudas anoche dejaba a la marine de interior al borde del K.O. craneal. Sus rivales parecían contentar en mayor medida a Susi y Paco, aunque Platero estaba a punto de “joder la terreta” con el arroz: “puto arroz“, mascullaba.

La #ChicoteDuda hizo estragos en Mari Paz …

Llegaba la CATA que comenzaba con las explicaciones de Mari Paz a sus “Espárragos con ventresca de atún camuflado en forma de “lollito“. Mientras que planteaba su discurso, Alberto se entretenía encendiendo la inducción y le decía a las bravas “el atún, se marca así“. “Picadillo burdo y muy importante“. De primeras quedaba apartada por la lucha del privilegio. Marcel presentaba su “Calamar al Vicks VapoRub” con el que “no había acertado ni una“, según su inicial creador. “La salsita está buenísima“, se oía decir a Chicote y, a pesar  de haberse quedado un punto amargo por el pomelo, “solucionó bastante bien” el entuerto. Turno final para #MeLaTrufa y su “Arroz tiznao de almendras y gambas sazonadas y enterradas!“. Él mismo no estaba muy contento sabedor de que el punto del arroz se había quedado corto. Para terminar de arreglarlo Susi le decía que había pensado justo lo contrario que él: el cereal … seco. Listo para sentencia y el Jurado se basó – descartando rápidamente a la fémina – en el “error más perdonable” para dar al alemán impaciente como ganador, de nuevo. Alejandro sonreía a Mari Paz. En un rato llegaría la subida del telón germano.

Tanto bla, bla, bla Marcel para hacer lo que se esperaba …

La siguiente prueba – muy cachonda por cierto – decidiría YA el primer finalista de esta edición. Todos se mostraban dispuestos a luchar a saco en la Estación de Algodor, Aranjuez. A cocinar con productos de la huerta – ¡Ay si llega a hacer esta prueba Julio! Como en casa habría estado – y pato. Marcel se mostraba confiado por tener varios desarrollos del ave en carta y mente. Dispondrían de 5 minutos para ir a la despensa y coger todo lo necesario que deberían cocinar … en el mismo tren para dar de comer a un Jurado de auténtico lujazo: Joan Roca, Nacho Manzano, Paco Pérez, Máximo Bottura y Oscar Velascocasi ná!! ¡A correr! Alejandro parecía agobiarse y Ripley, ni os cuento. Cargaba su caja con todo lo que pillaba “por si” y corriendo al andén iba dejando caer champiñones a su paso: “con eso no me sale un plato, me sale una boda“, le decía Alberto. Contaban un poco la idea que cada uno tenía en mente con esos ingredientes dando – a mi entender – una pista al ganador del privilegio. ¿En qué consistía éste? En quitar de una de las cestas dos ingredientes y de otra, uno. Y aquí fue cuando Marcel se quitó, al fin, la careta de mártir y tras haber negado como el guardián de las llaves que jodería esta semana a #MeLaTrufa y que sería Mari Paz la víctima, dejó a todos (a mi, ni por asomo) con careto de … “¿mandeeee?“. Al menos, ya teníamos las cartas sobre la mesa sin marcar o maquillar. Así pues, quitó de su cesta al valenciano el céleri (raíz de apionabo) y el hinojo que, más tarde, destaparía un nuevo “hinojo´s gate” tras el de Bacterio & Mom del año pasado. A la única mujer superviviente le quitaba las toneladas de mantequilla que había cogido … ¡Ya ves!

#MeLaTrufa! No me caigo, yo, ¡me tiro!

15 Estrellas Michelín y los dos mejores restaurantes del mundo 2015 contemplarían, catarían y juzgarían quién de los tres se merecía estar tras el viajecito en tren en la gran final. “Vengo a darlo todo para ganar“, decía Platero inmediatamente antes de mostrarnos su habilidad para darse hostiazos. El de ayer, duro, duro. 80 minutos y mucho roce por delante para cocinar en el camarote de los Marx. Mari Paz a por la tradición, Marcel a por la confitura especiada y Platero por la naranja revisada. Los tres escogían la pechuga del pato, algo que, el Jurado de excepción, aseguraba ser buena elección a pesar de que Alberto les lanzó una nueva #ChicoteDuda para ver si alguno picaba. “¿Arriesgar ahora?“, decía Ripley con razón. ¡Cuántos se han ido antes de tiempo por arriesgar! Admitir que me pude reir mucho con el golpe de culo va, golpe de culo viene en esa mini cocina. Pero además, Chicote iba y venía revisando lo que hacía uno y otro. Marcel nos mostraba su claustrofobia en el trabajo y Alejandro se mostraba “encantado” ante el magreo con Alberto, jajajaja: “con tanto roce era imposible que no surgiera el cariño” … ¡Chistaco! Los dos machos tenían a la fémina como el rival más débil. Llegaba el momento tenso del viaje: “¿Pero no te había quitado el hinojo Marcel?“, preguntaba el juez madrileño al verlo en la mesa del valenciano. “Sí, pero tenía uno escondidito abajo“, jajajajaja … “pero lo que tú me digas, eh?” … No hubo duda del comité … “Sí, te lo digo” … Platero se lo tomó como debe ser, una competición y soltó otro de los suyos: “voy a tratar de no hinojarme“, jajajajaja. Sembradito está estas últimas semanas. Acto seguido sí se alteraba al ver que el alemán aprovechaba la confusión para quitarle la batidora – la única del vagón – sin preguntar. Lo dicho, vaya, vaya con el golpe de timón moral del germano. El tiempo finalizaba tras el sangrado de ojos de Chicote viendo que Mari Paz había desgrasado el pato “a full”. Vamos, le quitó gran parte de su gracia.

“Que no me “hinoje”, dices?”

La CATA ESTRELLADA comenzaría por el “Pato glaseado en miel y especias y todos los frutos rojos que me pusieron delante” de Marcel con su punto perfecto en verduras resultando ser un plato “extraordinario“. Los camareros servían el de Mari Paz: “éste es el de la ragazza“, decía Bottura, “Confitado a la seta arriera“. No se equivocaba. Más basto en presentación pero con un punto de la pechuga más conseguido y un sabor muy bueno, según Roca. Para terminar  la hincheta patuna, Platero presentaba su “A la media naranja y matices truferos” que tenía – para mi – la mejor pintaca de los tres. Para Nacho Manzano resultaba ser un “platazo” y para Joan Roca “el que mejor fondo de sabor me deja“. Pues, visto los cuchillos posteriores, no me quedó muy claro en qué se basaron finalmente para tomar la decisión. El resto no opinaría igual, evidentemente. Los tres, nuevamente temblorosos ante los cuchillos , vieron como Marcel se convertía en el primer aspirante a ganador de la edición. En un gesto de rabia nos mostraba el escaso filo del arma blanca al no poder clavarlo en el estrado.

Sin duda, Platero sudó la final … “muy peligrosos en distancias cortas” …

Os lo váis a tener que ganar muy duramente“, decía Alberto para presentar la última llamada a la final. Platero decía tener las pilas muy bien cargadas – viéndolo correr cual Duracell después, sin duda tenía razón – y Ripley pedía no “aturullarse”. “Deberéis utilizar un ingrediente que lleváis dentro … el RECUERDO“. Otro clásico para dilucidar el otro aspirante: cocinar el plato por el que decidieron hacerse cocineros. La manchega optaba por un solomillo “empistachao” de su padre y el valenciano por un “fesols i naps” de su madre que, de pequeño, dijo no soportar. Para esta prueba el plató recibía, de regreso, a Yayo Daporta. ¡Qué gran tipo! Y nos mostraba emocionado la “Angula con almejas” de su infancia. Pintaza tenía también el plato. ¡A recenar! 60 minutos por delante para conocer el desenlace y dejar la final servida en bandeja. “Tengo que hacer un caldo que, en mi restaurante, hago en 6 horas“, empezaba a sufrir Platero. El tiempo comenzaba y el agobio y agonía se apoderaba del valenciano viendo que no llegaba. Corría de aquí para allá. Que si caldo de carne, que si tomates … Mari Paz parecía más relajada y centrada hasta que se dio cuenta que también le “pillaba el toro” y decidía pintar a gotelé de calabaza una pared de plató comprobando, acto seguido, como el caparazón de pistacho del solomillo se derrumbaba a cada estocada de cuchillo que metía: “a esa vaca le hace falta correr, también te lo digo“, le decía Alberto viendo la crudeza de la carne. “Ellos lo están pasando mal, pero yo fatal“, decía Susi. Cierto es que el agobio invadió nuestro cojines anoche. Alejandro  se quemaba las manos pero en el estado berserker en el que se hallaba ni se enteró. La agonía finalizaba con el segundero a cero. Yayo se despedía y echaba mi último pito antes del veredicto.

Platero y Marcel … más amigos que frankfurts … hasta la semana que viene.

Solomillo al estilo de mi padre” de Mari Paz era el primero en pasar por los paladares de los jueces. Tal y como  le había adelantado Chicote, el punto de la carne se había quedado corto a pesar de que el resto del plato estaba rico. “Es que no sé cómo os gusta a vosotros el punto“, se excusaba la marine hasta recibir un ¡zás! del madrileño: “el punto es el punto” … amén.  A Susi le encantó la crema de setas y, Roncero, a pesar de ser partidario de ese punto de la carne, puntualizaba que lo lógico era haberla pasado algo más. Turno para “Fesols i naps a la carrera agónica en los campos de Rohan” de Alejandro que, visualmente, ya le daba una vuelta a su oponente. “Si tu madre te lo hubiera hecho así, no habrías estado tantos años odiándolo” … la suerte estaba echada a pesar de la insistencia de Susi en que debería haber “asustado la gamba que conocía“. Alberto, con su gusto más oriental, decía que estaba perfecta. Y ella, que no. ¡Basta! Tras recibir las felicitaciones del Jurado por los platos, #MeLaTrufa escuchaba su nombre como el segundo finalista de este año y flipaba de “felicidad brutal” con los ojos humedecidos. Se marchaba al almacén y se fundía en un abrazo con Marcel. Otra muestra más de que no hay que creerse todo lo que inyectan en vuestras retinas.

“Ah, tan claro tienes que quiere que gane Alejjjand-o”?

Mari Paz veía su concurso finalizado: “hasta aquí llegó una manchega” … “da rabia irse ahora” … pero “debes estar orgullosa“, le decían. Sin duda. Susi a punto de lagrimeo veía como la marine cogía su fusil de asalto y se marchaba al almacén para despedirse. Allí se daba un buen abrazo con los dos pero, en especial, con Platero al que deseaba ser el ganador ante el careto sin disimular del alemán al escuchar: “quiero que pierdas tú“. ¡Mucha suerte siempre Ripley! Tenemos pendiente conocernos face to face.

Gran programa el de ayer. A medida que se ha acercado la final – para mi gusto – ha cogido empaque del que ha adolecido alguna semana que otra. Anoche todos tuvimos el esfínter bien apretado en unas pruebas molongas y emocionantes. Por el camino se han quedado favoritos y cocinerazos como Julio o Sergio – sin minusvalorar a los demás – pero Marcel y Platero son más que dignos y merecidos finalistas. La semana que viene veremos como 25 espectadores – entre los cuales, no estoy incluido – decidirán cuál de los dos se alzará con la Excalibur casera. ¿Quiénes serán los pinches de cada uno? Ojo a la promo que ya nos enseña a uno …

“¿Así preparaba tu madre el arroz, Alejandro?”

Higlights:

– “No me hables que me despistas“, de Chicote a Susi o … en murciano, “calla, pijo!”.

– La descarga de Alberto a Mari Paz … grandiosa: “El tataki lo tienes tú encima de los ojos“.

– “No sé lo que haré con eso, decoraré el plato“, Ripley … “Te voy a decorar yo el piso” …

– “Te quería machacar yo a ti“, tras ver como la manchega majaba la almendra cruda …

– El levantamiento del telón de acero en el rostro del alemán. Al fin demuestra al telespectador que sabe qué significa “concursar” sin paños calientes.

– Un nuevo macro hostión de Platero y sus #chistacos: “no voy a hinojarme” …

– El “Juradaco” del tren … y la prueba, muy chula.

– Alberto abriendo los ojos y boca ante lo que Alejandro había ideado con el arroz en la última prueba.

– La batería de #ChicoteDudas de anoche … ¡Menudo bombardeo!

– “Este … campeón!“, se lamentaba Ripley al entrar en el almacén eliminada … “Me puedes llamar cabrón” … nena! le decía Alejandro. La despedida de ambos, moló.

– “Mallorca contra Valencia … a ver si le doy con tó el fartón en la cara!” … la final, está servida.

#Disparate Productions …

GiliConcept Art & Writting by @disparatedeJavi

GiliMontaje Carátula by @silviacalavera & @evaqoliva

Sin duda, como dijo su madre, el marido de Ripley estará contento de volver a verla en casa.

Comentarios

  1. dice

    Mejor dicho … en la promo veo ya a dos pinches fijos … por no decir 3 casi seguro y me arriesgaría a los 4 … el año que viene … “esto hay que hacérselo mirar” … ;(

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