Marianilsterooy … futuro para el Real Madrid

Los que seguis los #disparates que suelo vomitar por estos lares sabéis mi debilidad por ese tipo de jugadores que solo necesitan tener el esférico en el lugar justo para que su remate haga el resto. Los delanteros centro de antaño. Sin florituras, virguerías ni aspavientos. Solo con la portería entre ceja y empeine. Así es Mariano, la última perla de la cantera del Real Madrid.

O Marianilsterooy como me gusta llamarlo. Desde el holandés, y a excepción de los grandiosos tiempos vividos por Cristiano Ronaldo, no recuerdo un jugador como él en plantilla. Un tipo del que nadie duda su posición natural: el área. De su talento, tampoco. La temporada pasada, en más de una tarde desocupada de fin de semana, visioné varios encuentros del Castilla fijando, como no podía ser de otro modo, mi vista en la punta de ataque. Descubrí un jugadorazo.

La versatilidad de Mariano hace que sobrepase al querido ex jugador con el que lo comparo. Ruud solo necesitaba acomodarse la pelota o endurecer el cuello para llevar el esférico a la red. No podías pedirle regate o un desmarque en velocidad. No. Primo hermano de Hugo Sánchez demostró que, solo con calidad y saber posicionarse, puedes abrir la lata rival. Y ambos derrochaban clase en ambas facetas.

Características que también se asoman en el último de la fila de atacantes del Real Madrid. El catalodominicano añade a su carrito de habilidades la velocidad, potencia, colocación, anticipación, salto y testarazo, además de un golpeo a balón parado que, vistas las estadísticas, no envidia a ninguna de las figuras que con él comparten toalla y vestuario. Lo que viene siendo una bestia parda de 23 añitos que los blancos deberían esforzarse en cuidar, regar y dejar crecer. Máxime si atendemos al porcentaje y puntería blanca de las últimas jornadas.

Ya lo dije la semana pasada y sigo suspirando por ello: ver a Morata/Benzema y Mariano como los Raúl-Morientes o Ronaldo-Raúl me haría sacar brillo a un casco vikingo que se enterró en el cajón de las viejas conquistas. Aquellas que el Real Madrid conseguía con su juego y no solo con el escudo y la billetera al servicio del plácido destino. Sí, me hago mayor.

(Foto portada: espnfc.com)

@disparatedeJavi

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