FBI, Murcia. ¿Freak o circo de los horrores?

Muchas líneas había leído sobre Freak Burguer International (FBI), Murcia. Otras tantas fotos habían desfilado por mis retinas. Anoche me decidí a seguir cerrando el círculo carnívoro de la ciudad y sentarme a su mesa. Aquí, la #gilicrónica de un desastre de dimensiones desconocidas.

No soy defensor de la teoría de “un mal día lo tiene cualquiera” en hostelería. Puede salir un plato mal, frío, falto de algún ingrediente … en definitiva, puedes equivocarte en algo pero cuando lo haces en todo y además demuestras que poco te importa es cuando las chispas saltan en mi lóbulo frontal.

Nachos FBI Murcia - eldisparatedeJaviTuvimos que soportar a una señora y su rata-perro escandaloso ladrar a todo aquel que se acercara a las mesas. Solo cuando la terraza estuvo repleta se le dijo que o mataba al perro o, por favor, dejara la terraza libre para las familias que querían cenar tranquilas. Salvado el concierto perruno y la insolencia de su dueña, pedimos un par de cervezas mientras nos decidíamos qué comer. Llegaron a temperatura ambiente. En Murcia, a finales de junio. Además, le indicamos a nuestra camarera que estaban pasadas de ácido y no estaban buenas. Poco importó, nos las cobraron. Entonces me decidí por una artesanal que me recomendó. Llegó igual de caliente. A estas alturas no me levanté porque iba con peques y estaban muertos de hambre.

FBI Murcia kids - eldisparatedeJaviLo peor llegaría con la comanda. Comenzamos con unos nachos fríos como los pies de un habitante de más allá del Muro. Pregunté si el plato era así porque nadie me lo había advertido al pedirlos. Con una salsa caldosa que rebosaba en el fondo me hicieron suspirar por mis nachos preferidos de la ciudad (Steak Burguer). Pero cuando algo empieza mal, no suele arreglarse tan fácil.

Llegaban las hamburguesas de los niños (las nuestras lo harían unos 10 minutos después. ¡Ojo! Que hasta ese momento éramos los únicos que habíamos ordenado comanda alguna. El por qué no llegaron todas juntas, lo desconozco viendo la escasa elaboración de las de los adultos). Los niños pocos problemas suelen poner a una hamburguesa simple, solo la carne y el pan (de Pan Moreno, el único acierto). Aunque el aspecto de la guarnición de patatas era … vedlo en las fotos.

Todo emplatado en vajilla de plástico o similar. Turno para el despropósito que nos sirvieron. Con 1/4 de la mía tuve bastante. La hamburguesa estaba horrorosamente elaborada. Al meter el tenedor (sin forzar) se vino abajo y se desmigó como pienso del perro que nos dejó tranquilos. Las fotos de hoy van sin filtro alguno para que juzguéis vosotros si me he vuelto loco. Bañada en abundante salsa líquida que hacía imposible comerla con las manos. Una triste tira de bacon sobre cebolla pochada al límite y tomate natural rallado en la base del pan, lo que hacía que su textura se viera reducida a migas de paloma, completaba este bocado no apto para paladares mínimos. Vamos, que no me la comí.

Reseñar que mi primera opción era una hamburguesa marcada a 12€ en carta pero que no me la podían servir porque era la que habían escogido para ser “miss Junio” y que costaba 14€ con refresco. Es decir, la pones en carta, me la cobras 2€ más cara y me dices que me regaláis un refresco que tampoco puedo cambiar por una cerveza. Todo bien, sí.

Al pedir la cuenta me preguntaron si había cenado bien. ¿No veían los platos prácticamente sin tocar? Dos adultos que dejan el plato casi intacto no le daban pistas de lo que había pasado. Por supuesto, la cuenta vino sin olvidar cobrarnos ni uno solo de los desastres que nos habían servido. Muy poco les importó.

Hacía tiempo que no me tomaban el pelo de esta manera. Hay muchos sitios de los que no hablo cuando como mal pero cuando me ENGAÑAN de este modo no puedo evitar darle a la tecla. Muy, muy defraudado me sentía tras haber leído comentarios sobre FBI Burguer. Ahora sé que los que lo elogiaban son amiguetes. Otra explicación no tiene. Es lo que tienen las redes: jodidamente complicado es saber de quién y quién no puedes fiarte en sus reseñas. Pero el loco soy yo.

Y luego la gente piensa que Pesadilla en la cocina son milongas … y que hay gente que no sabe lo que escribe o come.

@disparatedeJavi

Resultado de imagen de freak circus movie gif

Un circo de giros irracionales …

Comentarios

  1. dice

    Había oído de ti y es corto todo cuanto me han dicho. La pena es que necesites de burlas y hacer daño a costa del trabajo de otros para ocultar tu frustración y fracaso como profesional en la hostelería. De críticos gastronómicos estamos ya completos amigo. En la crónica te faltó poner el golpe de balón de fútbol que recibiste de un niño que jugaba en el parque en toda tu cara (cosa que es verdad), o eso no tiene gracia. Quizás eso explique tu falta de valor o coraje para hablar con nuestro personal o conmigo, gerencia, porque sino no entiendo como se puede ser tan bufón y rastrero. Escribir detrás de una red social haciéndose el gracioso es fácil y de valientes. A ver si mi respuesta te ayuda a subir likes. Espero que haya mejorado tu cara desde ese balonazo y estés mejor. Saludos.

  2. dice

    Y sigue …
    No soy y nunca he dicho ser “crítico gastronómico” pero lo que sí sé es contar lo que me pasa en un restaurante. Los insultos y las menciones a niños sin dar una sola explicación de la comida o bebida se lo dejo a otros. Gracias.

    Como diría un bot de las redes … “sigue así, estás haciendo muy bien tu trabajo”. Esta web está repleta de artículos contra la profesión.

  3. Juan Francisco dice

    Te escribo Mr. Guerrero en el mismo sitio donde has dejado tu ráfaga de desprecio personal. En primer lugar, decirte que se puede discrepar y debatir, pero con argumentos. Después de ver esas fotos, esa es tu respuesta? Si voy con mi hija y le pones eso, le hago un nudo a tus trenzas y sales volando como Mary Poppins. En segundo lugar, la diferencia es que tú has contestado mediante un desprecio personal a una crítica gastronómica. Y en tercer lugar, una sugerencia… cámbiale el nombre a tu local y pónle “La parada de los monstruos”, aunque pienso que ni el elenco de Tod Browning sería capaz de digerir eso.
    Intenta hacer autocrítica. Siempre viene bien. Quiero pensar que escribiste fumando perejil, porque ni el PALL MALL ni el DUCADOS provocan esa escritura.

    P.D. : te he contestado con absoluta libertad y sin coacción del insultado. Lúcido y sin tabaco en mano.

    • dice

      Agradezco tu intención pero no quiero que esto se convierta en una batalla … mi experiencia ahí está y no se puede cambiar. El que me sigue y ME CONOCE sabe que no escribo para hacer daño ni burlarme pero no puedo callar cuando me siento engañado … y el chascazo del sábado fue supino. Muchos otros sitios donde no se puede decir que haya comido bien han desfilado por la web. Pero cada uno es libre, dicen.
      Si quieren pensar que mi motivo para escribir es hacer daño o “buscar likes”, son libres.
      Pero podrían echar un vistazo a la admiración con la que suelo escribir de los cocineros y su trabajo y preguntarse ¿por qué con ellos no?
      Si no comenté todas estas cosas en persona el sábado fue por el feeling que recibí y por ver que nada (como así ha sido) iba a conseguir más que “otro mal trago”.
      Pero qué voy a saber yo …

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